domingo, 6 de agosto de 2017

LA INFLUENCIA LUNAR

 La influencia lunar 


En modo alguno sería posible liberarnos de la fuerza lunar si no estableciéramos previamente en nosotros un Centro de Gravedad Permanente. Incuestionablemente, existe un lado obscuro dentro de nosotros mismos que no conocemos o que no aceptamos. Lo peor de todo esto es que proyectamos ese lado obscuro e inconsciente de sí mismos en las otras personas, y entonces lo vemos en ellas. Por ejemplo las vemos como si fueran embusteras, infieles, mezquinas, etc., en relación con lo que cargamos en nuestro mundo interior.




LA ABUELA LUNA, LA MADRE TIERRA...


“Ante todo he de decir que dependemos, desgraciadamente, de las influencias mecanicistas de la Luna. Así, pues, lunáticos no son solamente los locos. Todo el mundo depende de la Luna; la Luna es como una gran pesa para el organismo planetario en que vivimos, es decir, para el planeta Tierra”.


La Luna tarda 27 días y 8 horas aproximadamente en girar una vez alrededor de la Tierra, transmitiendo diferentes impulsos que se repiten tres veces. Tales impulsos influyen sobre el crecimiento de las plantas,la vida de los animales, etc., e incluso ejercen influencias sobre la psiquis humana.




1. LA BELLA SELENE


La Luna fue un planeta vivo en el pasado Gran Día Cósmico. Entonces tuvo rica vida mineral, vegetal, animal y humana.


La Luna es la madre de la Tierra y gira incesantemente en torno de su hija, como si fuese en verdad un satélite. La Luna es, pues, quien representa el papel principal y de mayor importancia, tanto en la formación de la Tierra misma como en lo referente a poblarla de seres humanos.


Es indubitable que la Luna madre, al exhalar su último aliento, transfirió a su hija la Tierra todos sus poderes vitales. Bajo el subsuelo lunar podrán los arqueólogos descubrir ruinas de gigantescas ciudades que otrora existieran en el pasado Mahanvantara o Día Cósmico. Es evidente que la Luna podrá ser utilizada como plataforma cósmica para futuros viajes a otros mundos habitados.


“La Blavatsky dice que la Luna es la madre de la Tierra. Para los iniciados de Anahuac la Luna es la abuela, porque la Luna es la madre de la Tierra. Y si la Tierra es la madre de nosotros, entonces resulta que la Luna es nuestra abuela. Vean ustedes cómo ellos, con gran sabiduría, definen algo que los modernos intelectuales de tantas campanillas no han podido definir (yo en realidad entre paréntesis, he visto que la sabiduría es espantosamente sencilla, que tiene una ingenuidad y una inocencia que asombran)”.


El Cuerpo Vital está siendo investigado por los rusos, quienes le han dado el nombre de “Cuerpo Bioplástico”.Por otra parte, los científicos están de acuerdo en afirmar que la Luna influye muy directamente en el comportamiento humano, animal y vegetal. De modo que los planteamientos del Maestro Samael Aun Weor tienen bases sólidas y documentación precisa; no son simples teorías o hipótesis. (Nota de los editores)


Cualquier Jivanmukta o Mahatma podrá verificar, por sí mismo, precedentes manifestaciones en el mundo lunar. Es ostensible que la Luna fue en otros tiempos la morada de los selenitas. No resulta difícil comprender que en la corteza lunar evolucionaron e involucionaron siete razas humanas. De acuerdo con la sabia Ley de Recurrencia, que se procesa siempre en todos los mundos, es obvio que la primera raza selenita fue una generación gigante. Basados en esa citada Ley podemos comprender, sin mucha dificultad, que las últimas familias de Selene fueron liliputienses, demasiado pequeñas de estatura. Es incuestionable el regreso involucionante de la humanidad selenita, hasta llegar al estado germinal-elemental, primitivo.


El reposo de los Gérmenes Elementales durante el Gran Pralaya o Noche Cósmica, es de hecho un axioma de la sabiduría antigua.


La Ley de Eterno Retorno hizo posible el nuevo desarrollo de los gérmenes elementales de la vida. La Ley de Recurrencia repitió todo el proceso evolucionante e involucionante de tales gérmenes lunares, aquí en el planeta Tierra (recordemos que nuestro mundo es hijo de Selene).Si todo se repite, es indudable que toda la historia de la humanidad terrícola es una repetición en el tiempo de los anales de Selene. En un futuro remoto la humanidad terrestre habrá regresado también al estado germinal primitivo. Entonces la Tierra será una nueva Luna...




2. EL ALMA LUNAR


¿Que nuestro planeta Tierra tiene un Cuerpo Vital? ¡Eso no se puede negar; sí que lo tiene! Nosotros también tenemos un Asiento Vital. Sin ese Asiento Vital no podría el cuerpo físico existir.


A la hora de la muerte el cuerpo físico va al sepulcro, junto con el Vital. Ese Cuerpo Vital se va descomponiendo lentamente, frente al sepulcro, y tiene un color fosforescente, brilla como los “fuegos fatuos” de la medianoche. Los videntes suelen ver ese Cuerpo Vital frente a los sepulcros, descomponiéndose lentamente, a medida que el cuerpo físico también se va descomponiendo.


El Cuerpo Vital, repito, es el asiento de la vida orgánica. Ningún cuerpo físico podría funcionar sin ese “Nisus-Formativus”. Sin ese Cuerpo Vital que tan fundamental es para la Biología, para la Química para la Fisiología, etc. Ahondar en esta cuestión es urgente, inaplazable, impostergable.


Más, ¿cómo es ese Mundo Vital? Porque si nosotros poseemos un Cuerpo Vital, el planeta Tierra tiene también que poseerlo. Obviamente, el Cuerpo Vital del planeta Tierra es el Edén, el “Paraíso, la Tierra Prometida” o Cuarta Dimensión de la cual hablara Moisés, el gran Cabalista-Iniciado, el gran legislador hebraico...


Quienes suponen que el “Paraíso Terrenal” estuvo ubicado en tal o cual lugar de la Tierra, están equivocados. La explicación que da la Biblia sobre los ríos Tigris y Eufrates y el “Paraíso” situado allá, en la Mesopotamia, es completamente simbólica. El “Paraíso Terrenal” es el Cuerpo Vital del planeta Tierra, es la sección superior de este mundo tridimensional de Euclides. El Cuerpo Vital terrestre sirve de asiento a la vida orgánica de todo nuestro mundo Tierra.


Ciertamente, el Cuerpo Vital contiene en sí mismo dos esferas: primera, la Luna; segunda, la Tierra (son como dos yemas del mismo huevo). Esto parecerá insólito, más en el fondo no lo es.


Recuérdese que la Luna que nos ilumina en el espacio infinito, un día tuvo vida, y vida rica en abundancia: mares profundos, volcanes en erupción, vida vegetal, animal, humana, etc. Aquellos que afirmaran que “la Luna es un pedazo de Tierra lanzada al espacio”, quedaron muy mal con las exploraciones hechas por la “NASA”. Los distintos guijarros lunares, examinados con el “Carbono-14”, indicaron que la Luna es más antigua que la Tierra. Entonces, obviamente, no es un pedazo de costra terrestre como suponen muchos ignorantes y equivocados.


¿Que el Alma Lunar un día fue transferida a nuestro mundo Tierra? ¡Eso es obvio! Después de que ese mundo se convirtiera en un cadáver, su Alma Lunar, su Principio Vital, fue transferido a esta región del espacio y sirvió de “Nisus Formativus” para nuestro planeta Tierra. Por eso es que nuestros antepasados de Anawak la llamaban “nuestra Abuela-Luna”.


Obviamente, la Luna juega un gran papel en la economía orgánica de nuestro mundo Tierra. Como quiera que el Cuerpo Vital de la Tierra abarca también a la Luna, esto hace posible que la Luna actúe en forma más directa sobre nuestra Tierra, sobre los organismos, etc. Ya sabemos el papel que juega en relación con las altas y bajas mareas, ya sabemos la relación que tiene con la función ovárica (en el sexo femenino), ya sabemos la relación que tienen los Ciclos Lunares con las distintas enfermedades: con la salud mental de las gentes que están en el manicomio y que con los cambios de la Luna se enferman aun más, etc.


La Luna influye directamente en la concepción de todas las criaturas vivientes. En creciente, la savia sube; en menguante baja, y esto es extraordinario.


Así, pues, el Mundo Vital es algo que vale la pena investigar.


“Toda la mecánica de la tierra está gobernada por la Luna y el animal racional desgraciadamente no es mas que una máquina”.


Ante todo he de decir que dependemos desgraciadamente de las influencias mecanicistas de la Luna; así pues, que lunáticos no son solamente los locos, sino que todo el mundo depende de la Luna. La Luna es como una gran pesa para el organismo planetario en que vivimos, es decir, para el planeta Tierra; vean ustedes las influencias de la Luna sobre las plantas. En creciente, la savia se encuentra especialmente en la parte superior de las mismas; en menguante, la influencia lunar hace que la savia baje y se concentre muy específicamente en la parte inferior del tronco y raíces.
Antiguamente, los agricultores cortaban las maderas especialmente en las crecientes y sembraban en menguante, obteniéndose maderas maravillosas que duraban siglos enteros. Ahora, se han olvidado las gentes de la influencia lunar, y cortan las maderas en menguante y siembran en creciente, dando por resultado maderas que muy pronto se echan a perder.


“Donde quiera que la energía motriz se aplica a un mecanismo cualquiera, alguna clase de peso es indispensable para suavizar y acentuar la fuerza animadora y para impedir que el todo se precipite en el espacio”.


Las gentes, por ejemplo, nacidas bajo el signo de Cáncer, muy especialmente cambian su carácter de acuerdo con las fases de la Luna.


La Luna produce las altas y bajas mareas, regula el proceso de ovulación en los ovarios del sexo femenino, dirige la concepción de todas las criaturas, etc. No podría realizarse, en verdad, ninguna concepción sin la influencia lunar.


La Luna, obviamente se relaciona también con las enfermedades; los ciclos lunares gobiernan el tifus, la viruela, etc.


Es una gran pesa, como la pesa de un reloj, así como la pesa de un reloj hace que funcione el reloj, así también el péndulo, o pesa por decirlo así, de la Luna, hace funcionar toda esta naturaleza, toda esta Tierra. Por todos estos motivos, vamos viendo que la humanidad es completamente lunar, y si observamos el péndulo de un reloj, vemos que es mecánico en un ciento por ciento y que gobierna toda la mecánica del reloj. Así también, la Luna, que es el péndulo de este planeta Tierra, gobierna mecánicamente a todo el planeta, y nos gobierna a nosotros mismos; así que, los seres humanos, la humanidad entera, es lunar ciento por ciento.


La Luna, claro, va tomando cada vez más fuerza en nosotros. Obsérvese cómo se comporta la humanidad. Si vemos un péndulo en su movimiento de derecha a izquierda, podemos notar cómo se comporta toda la maquinaria del reloj; así también, si vemos la Luna, que es el péndulo de este planeta Tierra, observaremos cómo se comporta todo el organismo Tierra; dentro del organismo Tierra están incluidos todos los organismos vivientes cada clase de organismo tiene una misión específica, definida, en el planeta Tierra.


Una familia de insectos, por ejemplo, que sólo dura una tarde de verano, pareciera como si no tuviera mucha importancia, sin embargo la tiene. Esa clase de seres capta determinado tipo de ondas cósmicas que transforma instintivamente y retransmite a las capas interiores del organismo planetario en que vivimos. Una familia como la de los tigres, diríamos qué tiene que ver con este asunto, mucho; es otro tipo de energía el que captan estos organismos, transforman y retransmiten a las capas interiores del organismo planetario en que vivimos.


Las plantas, por ejemplo, se dividen en familias, cada familia vegetal capta determinados tipos de energía. Hay plantas que solamente captan energía del mismo planeta Tierra, transforman y luego retransmiten a las capas interiores del mundo en que vivimos. Hay plantas que solamente captan las energías solares, transforman y luego retransmiten a las capas interiores de la Tierra.


Hay plantas, arbustos, árboles que captan la energía de todo el Sistema Solar y las transforman para bien del organismo terrestre.


Hay vegetales que captan las energías de todo el Macrocosmos, es decir, de toda la Galaxia en que vivimos, transforman ese tipo de ondas y luego las retransmiten a las capas interiores del mundo en que vivimos.


“Sin la Luna como poderoso equilibrador de pesos, todos los líquidos de la Tierra tenderían inevitablemente a ser arrojados fuera de la superficie terrestre por la atracción magnética del Sol al girar la Tierra”.


“La Luna controla toda la mecánica de la naturaleza, la Luna actúa sobre los líquidos incorpóreos e inorgánicos y también sobre los líquidos incorporados a la materia orgánica; la Luna controla el crecimiento de las plantas; ejerce influencia sobre los fluidos sexuales; regula el flujo menstrual de la mujer; gobierna la concepción de todas las criaturas, etc. ...”


Y por último, hay plantas que captan la totalidad de las energías de todo el Megalocosmos, es decir, de todo este infinito en que vivimos y las transforman y retransmiten a las capas interiores de la Tierra; digo de todo este infinito en que vivimos, porque en realidad de verdad hay varios infinitos. En la Pistis Sophía se habla de los varios firmamentos. Este infinito en que vivimos es perceptible por todos los telescopios y tiene un promedio de unas 100.000 galaxias; a cada galaxia podemos ponerle un promedio de 100.000 soles con sus correspondientes lunas, etc.


Obviamente, todo esto forma el infinito que podíamos denominar el infinito de Einstein, porque fue Einstein el hombre que en nuestros tiempos modernos lo presintió a través de sus cálculos matemáticos. Dijo: “el espacio tiende a un límite” también dijo que el espacio es curvo también dijo que el infinito tiende a unirse; de manera, que este hombre sabio comprendió que vivimos en un infinito que tiene un límite y que es curvo.


Más allá de este infinito hay un espacio vacío, y mucho mas allá de ese espacio vacío sigue otro infinito y más allá de ese otro sigue otro espacio vacío, y luego prosigue otro infinito. Así, que tenemos la tesis de los varios infinitos.


Toda la multiplicidad de infinitos tiene por fundamento lo Inmutable. ¿Qué es lo que se llama Inmutable? Lo Inmutable es el Absoluto.


Bien, pero no nos alejemos tanto de nuestro tema, por ello, en realidad de verdad, como estábamos afirmando, las plantas también cumplen su misión de transformar y de transmitir al interior de la Tierra, energía. Todas las especies animales cumplen esa misión; y al fin y al cabo, el interior del organismo planetario en que vivimos, se sostiene precisamente por eso, por las energías cósmicas.


Pero la humanidad es el órgano más importante de la naturaleza. ¿Por qué es el más importante? Porque tiene tres Cerebros: El Intelectual, el Emocional y el Motor. El Intelectual está ubicado dentro del cerebro, el Emocional está en el corazón, y el Motor está en la parte superior de la espina dorsal. Esto hace que sea, pues, la humanidad el órgano más importante. Puede asimilar determinados tipos de energía y luego transformarlas y retransmitirlas a las capas interiores de la Tierra.


Así, que tenemos nosotros que saber que cada ser humano es una maquinita para transformar energía; para eso vive, para eso existe bajo la luz del Sol, es completamente mecánica y estamos regulados por la Luna. Libre albedrío, propia mente casi no existe. Imagínense, por un momento, un violín dentro de su correspondiente estuche; apenas si tiene un pequeño e insignificante margen, existente claro, entre el instrumento musical y el estuche; tal margen les daría una indicación del tipo de libre albedrío que poseemos; sin embargo es posible para nosotros ampliar ese pequeño libre albedrío, trabajar sobre nosotros mismos dejando de ser máquinas.


“La Luna controla toda la mecánica de la naturaleza, la Luna actúa sobre los líquidos incorpóreos e inorgánicos y también sobre los líquidos incorporados a la materia orgánica; la Luna controla el crecimiento de las plantas; ejerce influencia sobre los fluidos sexuales; regula el flujo menstrual de la mujer; gobiernala concepción de todas las criaturas, etc. ...”


Nosotros todos, junto con todas las criaturas que viven sobre la faz de la Tierra, y que constituye, dijéramos, el mundo orgánico, somos la maquinaria de este gran organismo llamado Tierra. El péndulo que hace mover este complicado organismo es la Luna.


La humanidad, partiendo de ese principio, es completamente mecanicista, y cada día se torna más y más mecanicista, eso es obvio. Se necesita crear dentro de nosotros mismos una Luna psicológica, sólo así podríamos dejar de ser mecanicistas. Dentro de nosotros, hoy por hoy, lo único que tenemos es un centro de gravedad mecánico, tal centro gravita en la personalidad.


Obviamente, en nuestra personalidad está lo que nos enseñaron, el ejemplo de nuestros mayores, la familia, lo que aprendimos en la escuela, en la calle, en el restaurante, en la cantina, etc., todo eso constituye la personalidad, ahí tenemos nuestro centro de gravedad. Mientras más brillante sea una personalidad, mientras mas cultivada se encuentre, tanto más resalta y los demás la respetan. Se respeta a los grandes plenipotenciarios, a los grandes embajadores, a los ministros de los gobiernos, se respeta a los archimillonarios, se respeta a las gentes del “alto mundo” porque tienen brillantísimas personalidades. Llevan entre sus bolsas eso que se llama Dinero; algunos poseen fascinante cultura intelectual, y esto hace que se tornen más brillantes en apariencia. De manera, pues, que nuestro centro de gravedad, hoy por hoy, está en la personalidad, desgraciadamente.


El que no tiene dinero, por ejemplo, no se le respeta. En New York existía un letrero que decía: “¿Quién eres tú?, el dinero habla por ti; tanto tienes tanto vales; si no tienes dinero, consíguelo; y si no lo consigues trabajando, siempre consíguelo”. Así pues, ese aviso, ese letrero, existía en New York; no sé si todavía existe, pero existía.


“Los médicos saben muy bien que el organismo de este pobre animal intelectual, está construido con un número definido de elementos, y que es necesario el peso denso del yodo abajo parabalancear el principio activante del hidrógeno arriba”.


Así es la humanidad, habiendo dinero, pues, se tapan los peores defectos psicológicos, con el dinero se abren todas las puertas del mundo físico: “poderoso caballero es don dinero”. ¿Qué quiere decir esto?, que tenemos el centro de gravedad en la personalidad.


Si una persona no tiene mucho dinero, si es pobre, si vive por ahí en una casita humilde y anda mal vestido, pues todo el mundo la mira mal. ¿Por qué?, porque tienen su centro de gravedad en la personalidad, y si otros tienen un centro de gravedad muy pequeño, muy débil, ni se les toma en cuenta, esto significa que hay centros de gravedad más fuertes que otros. No es lo mismo el centro de gravedad, por ejemplo, del presidente de los EE.UU. que el centro de gravedad que podría tener un humilde trabajador de pico y pala.


Necesitamos crear un nuevo centro de gravedad; pero no mecánico, sino consciente. ¿Es posible crearlo?, sí es posible; si lo creamos pasaríamos del centro de gravedad mecánico al centro de gravedad consciente. Pero no se puede pasar del centro de gravedad mecánico al centro de gravedad consciente así porque sí, hay que trabajar sobre sí mismos.


“Resulta cien por ciento falso decir que la Luna es el retoño de la Tierra. La leyenda griega sobre Selene es muy sugestiva y va más allá de las explicaciones puramente geológicas.


Selene, la Raza Lunar, esta raza perversa de Adam, nació de Theia, la Tierra, y de Hyperion, el Sol,como dador de vida, quien era amado por Pan, el mundo de la Naturaleza.


Dice la leyenda griega que la bella y encantadora Selene estaba enamorada de Endimion, esta Raza Lunar adormecida por Zeus en un interminable sueño.


La leyenda griega sobre Selene se refiera a la Raza Lunar y no guarda ninguna relación con esa caprichosa teoría del silo XIX que afirma que la Luna es un fragmento arrancado a la Tierra aún no formada durante un cataclismo cósmico.
Basada en antiquísimos documentos arcaicos y en investigaciones esotéricas realizadas en archivos akashicosde la naturaleza, esa gran mártir del siglo pasado llamada H.P. Blavatsky, afirma que la Lunaes anterior a la Tierra, es la Madre de la Tierra, es un mundo muerto.


Durante el pasado Mahamvantara la Luna fue un mundo densamente poblado, lleno de Soly de vida, ahora es un cadáver.


El Anima-Mundi Lunar se absorbió en el Espacio Abstracto Absoluto durante el Gran Pralaya (Noche Cósmica).


El Anima-Mundi Lunar tomó forma nueva en el planeta Tierra cuando se inició la auroradel nuevo Mahanvantara (Día Cósmico).


Considerando los acontecimientos lunares y terrestres desde este ángulo cósmico, no se equivoca H.P.B.,al afirmar que la Luna es la Madre de la Tierra, la antecesora de nuestro globo, de la que provienen nuestros Padres o Pitris”.


Ante todo, debemos distinguir entre la personalidad y la falsa personalidad. La personalidad normal debe existir, claro está que sí, es el vehículo de manifestación que tenemos, pero otra cosa es la falsa personalidad.


Si queremos nosotros crear el centro de gravedad consciente, pues hay que eliminar, ante todo, de nosotros mismos los elementos indeseables del engreimiento, del orgullo, de la vanidad, del egoísmo, del amor propio, de los celos, etc. Sólo eliminando esos elementos psicológicos citados podemos entonces crear en nuestra constitución íntima, es decir, en nuestra Esencia interior, el centro de gravedad consciente, es decir la “Luna Psicológica”.


La Luna Psicológica es el centro de gravedad consciente; quien logre crear dentro de sí mismo una Luna Psicológica, indubitablemente se liberará de las influencias mecánicas de la Luna que gira alrededor de la Tierra. Para liberarnos, pues, de esa influencia mecanicista que nos viene de allá arriba, de la Luna física, necesitamos crear en sí mismos, y dentro de nosotros mismos, la Luna Psicológica; es decir, el centro de gravedad consciente, a diferencia del centro de gravedad mecánico que está ubicado en la personalidad.


El centro de gravedad consciente está ubicado en la Esencia, en la Conciencia, en la parte anímica, he ahí la diferencia. Ahora, eliminar los agregados psíquicos del orgullo, la vanidad, engreimiento, celos, ira, amor propio, egoísmo, implica un trabajo hondo; estos agregados obviamente gozan de cierta independencia o auto-independencia, podríamos decir que son criaturas psicológicas o gentes psicológicas existentes en el fondo de nosotros mismos y que controlan a la personalidad.


Dentro de tales entidades está embotellada la Esencia, la Conciencia; si queremos desintegrar esos defectos, esos agregados psicológicos, necesitamos comprenderlos; y si queremos comprenderlos, debemos primero descubrirlos. En la vida práctica, nosotros necesitamos vivir en alerta percepción, alerta novedad, si es que queremos desintegrar los agregados psíquicos indeseables que en nuestro interior cargamos.


COMPLEMENTO
LA PRENSA INFORMA:


“Luna y comportamiento humano están relacionados...Si, todos somos lunaticos”
Ya se venía diciendo hace tiempo. Ahora, las investigaciones de psiquiatras y médicos, han dado una base científica a las especulaciones y predicciones de los astrólogos: la Luna influye decisivamente en el comportamiento humano. El estado anímico del hombre cambia con los ciclos de la Luna.


Esto no es un fenómeno extraño, si tenemos en cuenta, que el hombre está compuesto, igual que la superficie terrestre, por un ochenta por ciento de agua. Las mareas altas y bajas en los océanos, provocados por la fuerza gravitatoria de la Luna, también tienen, en cierta medida, lugar en el hombre. Así, por ejemplo, saben los médicos hace tiempo, que una operación quirúrgica en época de Luna llena, es mucho más peligrosa que una en Luna menguante a causa del peligro de hemorragias post-operatorias. También las crisis de asma y otras formas de pulmonía tienen que ver con las fases lunares. En la fase de Luna llena y nueva las mareas alcanzan su punto más alto y el efecto lunar en nuestro comportamiento llega en esos precisos momentos a su máxima intensidad. Un estudio de dos médicos indios reveló que en el momento del plenilunio, el Sol, la Tierra y la Luna se hallan colocados casi en línea recta, y en esta situación, la atracción gravitacional de la Luna sobre la Tierra, se manifiesta con mayor intensidad. La atracción del agua del organismo humano en ese momento es capaz de modificar el funcionamiento de las células, órganos, aparatos o sistemas corporales.


Los científicos están de acuerdo: la Luna influye directamente en el comportamiento humano, animal y vegetal. Las mareas de los océanos también tienen lugar en el hombre, porque, en el fondo, estamos compuestos básicamente de agua. Según un científico: “Aun llevamos minúsculos mares internos que se agitan con la misma energía que hace tres mil millones de años”.


Los departamentos de bomberos han observado que reciben un 25 ó 30 por ciento más de avisos las noches de Luna llena. Enfermeros que trabajan en pabellones de psiquiatría informan de mayor número de alteraciones en el comportamiento de sus pacientes. La Luna llena, de cuya importancia nos hablaron ya los astrólogos hace mucho tiempo, es la responsable de crímenes pasionales, de cambios de humor, de depresiones e insomnios. La influencia de la Luna sobre nuestro organismo no es solamente externa, circunstancia que se comprueba por el hecho de que el ciclo menstrual de la mujer tiene la misma duración que el mes lunar y que el periodo de gestación es de nueve meses lunares...


Una creencia popular es que, con la Luna llena, los partos son más fáciles y más frecuentes. Un médico alemán, el doctor Schultze, se tomó la molestia de verificar este dato y comprobó que desde que existen registros, nacen, efectivamente, más bebés en época de marea alta, es decir, de Luna llena.


Toda la Tierra experimentó la influencia lunar.


Pero no es solamente el hombre quien sufre la influencia de la Luna. El reino vegetal y animal también se resienten mucho de sus efectos.


Si es verdad lo que han demostrado los científicos alemanes Reinberg y Ghata respecto a que el ritmo lunar se nota, sobre todo en las algas marinas y en las plantas acuáticas en general, no son menos ciertos los estudios realizados por un equipo de médicos de cierta universidad estadounidense, en los que han demostrado que el consumo de oxígeno de las plantas se modifica en función del ciclo lunar.


Y nadie mejor que los campesinos para confirmar la supuesta influencia de la Luna en las plantas. Ellos habrán experimentado muchas veces, en sus propias plantaciones, que la calidad de las cosechas depende del periodo en que han sido plantados los cultivos. Las semillas de las hortalizas, sembradas en Luna llena, darán un fruto voluminoso y gustoso, aquellas que han sido sembradas o plantadas en cuarto creciente, serán grandes de tamaño, pero poco substanciosas.


Los científicos australianos Adderly y Bowen también han afirmado que la “Luna roja” que podemos observar al principio de la primavera es la responsable de las temidas heladas tardías.
Una notable obra del antropólogo británico Lyall Watson, nos explica la estrecha relación entre el organismo humano y los ciclos lunares: “Los fluidos que contiene nuestro cuerpo son una réplica perfecta del antiguo mar. Aun llevamos ese océano dentro de nosotros, atrapado para siempre como un fósil viviente”.


Los científicos están de acuerdo: La Luna influye directamente en el comportamiento humano, animal y vegetal. Las mareas de los océanos también tienen lugar en el hombre, porque, en el fondo, estamos compuestos básicamente de agua. Según un científico: “Aun llevamos minúsculos mares internos que se agitan con la misma energía que hace 3,000 mil millones de años”.




FASES DE LA LUNA Y SU INFLUENCIA.


La Luna en su movimiento de rotación gira sobre sí misma en 27 días y 8 horas. La Luna crece y mengua cada 14 días y sus fases duran 7 días cada una.


Movilunio o Luna Nueva:


Es cuando la Luna está colocada entre la Tierra y el Sol, no podemos ver su parte iluminada. Es la primera fase de la Luna y es débil para todo.


Cuarto Creciente:


Son posiciones intermedias, es cuando la Luna va de Movilunio a Plenilunio.
Es creciente porque recibe con mayor fuerza los rayos del Sol, es favorable para los agricultores, ciertas siembras, injertos o cortes de madera, para matar las reses y esquilar las ovejas.
Es la segunda fase de la Luna. Es bueno para todo lo que se inicia, para todo lo que se empieza, protege y favorece lo bueno.


Plenilunio o Luna llena:


Es cuando vemos la Luna plenamente iluminada, por encontrarnos nosotros entre ella y el Sol.
En esta fase la Luna es provocativa, majestuosa, dominadora, su luz hechiza y provoca la pasión de los cuerpos. Unos se enamoran, otros pelean, otros matan, otros embrujan, las mareas suben, se producen gran número de fecundaciones.
Es la tercera fase de la Luna. Es fuerte para todos los trabajos esotéricos; ya sean buenos o malos. Favorece los desdoblamientos astrales.


Cuarto Menguante:


Son posiciones intermedias, es cuando la Luna va de Plenilunio a Movilunio.
Esta fase es apropiada para la poda de los árboles, y también para la siembra de todo lo que requiere de un lento crecimiento, para dar abundancia de granos y cereales.


En esta fase lunar desencarnan bastantes personas, se agravan los enfermos y las mareas bajan.
En esta cuarta fase de la Luna, no es recomendable iniciar asuntos importantes.






LOS SIETE 52AVOS, PARA AYUDARNOS EN LA VIDA.




1º periodo
Contado a partir del día del cumpleaños. Ejemplo: 26 de Agosto al 16 de Octubre. Bueno para iniciar un negocio, viajes, matrimonio, todo lo que deba comenzar.


2º periodo
Contado a partir del 17 de Octubre hasta el 7 de Diciembre. También bueno, pero menos que el anterior con relación a papeleos.


3º periodo
Contado a partir del 8 de Diciembre hasta el 28 de Enero. Regular, pues contiene enredos.


4º periodo
Contado a partir del 29 de Enero hasta el 21 de Marzo. Malo, pues contiene más papeleos y enredos.


5º periodo
Contado a partir del 22 de marzo al 12 de Mayo. Bueno


6º periodo
Contado del 13 de Mayo hasta el 3 de Julio. Bueno, muy bueno.


7º periodo
Contado a partir del 4 de Julio hasta el 24 de Agosto. Malo para hacer cualquier negocio.

Samael Aum Weor



                                                        LA INFLUENCIA LUNAR

            Vamos a platicar esta noche un poco sobre los aspectos incesantes relacionados con el eso­terismo Gnóstico y espero que ustedes pongan el máximo de atención.
            En nombre de la verdad, diremos que lo principal es trabajar sobre sí mismos, para lo­grar un cambio radical y definitivo. Mucho hemos hablado al respecto y hoy continuaremos con explicaciones que son muy necesarias para bien de todos.
            Ante todo he de decir, que dependemos desgraciadamente de las influencias mecanicistas de la Luna, así pues que lunáticos no son solamente los locos, sino que todo el mundo de­pende de la Luna. La Luna es como una gran pesa para el organismo planetario en que vivi­mos, es decir, para el planeta Tierra.
            Veamos pues la influencia de la Luna sobre las plantas: en la creciente, la savia se encuen­tra en la parte superior de las mismas; en men­guante, la influencia lunar hace que la savia baje y se concentra muy específicamente en la parte inferior del tronco y raíces.
            Antiguamente los agricultores cortaban las maderas especialmente en las crecientes y sembraban en menguante, obteniéndose maderas maravillosas que duraban siglos enteros. Ahora se ha olvidado la gente de la influencia lu­nar y cortan las maderas en menguante y siem­bran en creciente, dando por resultado, made­ras que muy pronto se pierden.
            Las gentes por ejemplo, nacidas bajo el signo de Cáncer muy especialmente, cambian su carácter de acuerdo con las influencias de la Luna. La Luna produce las altas y bajas ma­reas, regula el proceso de ovulación de los ova­rios del sexo femenino, dirige la concepción de todas las criaturas, etc., no podría realizarse en verdad, ninguna concepción sin la in­fluencia lunar. La Luna, obviamente, se relaciona también con las enfermedades; los ciclos lunares gobiernan el tifus, la viruela, etc.
            Es una gran pesa, como la pesa de un reloj. Así como la pesa de un reloj hace que funcione el reloj, así también el péndulo o pesa por de­cirlo así, de la Luna, hace funcionar toda esta naturaleza, toda esta tierra. Por todos estos motivos, vamos viendo que la humanidad es completamente lunar, y si observamos el péndulo de un reloj, vemos que es mecánico en un ciento por ciento y que gobierna toda la mecánica del reloj. Así también la Luna, que es el péndulo de este planeta Tierra, gobierna me­cánicamente a todo el planeta y nos gobierna a nosotros mismos, así que los seres humanos, la humanidad entera, es lunar en un ciento por ciento.
            La Luna, claro, va tomando cada vez más fuerza en nosotros. Obsérvese como se compor­ta la humanidad; si vemos un péndulo en su movimiento a derecha e izquierda, podemos notar cómo se comporta toda la maquinaria del reloj; así también si vemos la Luna que es el péndulo de este planeta Tierra, observa­remos cómo se comporta todo el organismo Tierra.
            Dentro del organismo Tierra están incluidos todos los organismos vivientes, cada clase de organismo tiene una misión específica definida en el planeta Tierra. Una familia de insectos, por ejemplo, que sólo dura una tarde de vera­no, parecería como si no tuviese mucha impor­tancia y sin embargo, la tiene. Esa clase de se­res capta determinado tipo de ondas cósmicas que transforma instintivamente y retransmite interiormente a las capas anteriores del orga­nismo planetario en que vivimos.
            Una familia como la de los tigres diríamos, ¿qué tiene que ver con este asunto? Mucho, es otro tipo de energía el que captan estos or­ganismos, transforman y retransmiten a las capas interiores del organismo planetario en que vivimos.
            Las plantas, por ejemplo, se dividen en fa­milias, cada familia vegetal capta determinados tipos de energía. Hay plantas que solamente captan energía del mismo planeta Tie­rra, transforman y luego retransmiten a las capas interiores del mundo en que vivimos. Hay plantas que captan las energías solares, las transforman y luego retransmiten a las ca­pas interiores de la Tierra.
            Hay plantas, arbustos, árboles, que captan las energías de todo el Sistema Solar y las transforman para bien del organismo terres­tre. Hay vegetales que captan las energías de todo el Macrocosmos, es decir, de toda la Ga­laxia en que vivimos, transforman ese tipo de ondas y las retransmiten a las capas interiores del mundo en que vivimos: y por último, hay plantas que captan la totalidad de las energías de todo el Megalocosmos, es decir, de todo este infinito en que vivimos y las transforman y retransmiten a las capas interiores de la Tierra.
            Digo de todo este infinito en que vivimos, porque en realidad de verdad hay varios infi­nitos. En la Pistis Sophia se habla de los va­rios firmamentos. Este Infinito en que vivi­mos es perceptible por todos los telescopios y tiene pues, un promedio de unas cien mil Galaxias Solares. Cada Galaxia le podemos poner un promedio de cien mil soles con sus respec­tivas lunas, etc.
            Obviamente todo esto forma el Infinito que podríamos denominar "Infinito de Einstein". Yo le llamaría así: "Infinito de Einstein", porque fue Einstein el hombre que en nuestros tiempos modernos lo presintió a través de sus cálculos matemáticos. Dijo: "El espacio tien­de a un límite"; también dijo: "El espacio es curvo"; también dijo: "El Infinito tiende a un límite".
            De manera que este hombre sabio, comprendió que vivimos en un Infinito que tiene un límite y que es curvo. Más allá de este Infinito hay un espacio vacío y mucho más allá de este espacio vacío existe otro Infinito y más allá de ese otro sigue otro espacio vacío y luego prosigue otro Infinito, así que tenemos la tesis de los varios Infinitos. Toda la multiplicidad de Infinitos tiene por fundamento lo Inmutable. ¿Qué es lo que se llama lo Inmutable? Lo In­mutable es el Absoluto, el Absoluto.
            Bien, pero no nos alejemos de nuestro tema profundo. En realidad de verdad, como estába­mos afirmando, las plantas también cumplen la misión de transformar y retransmitir al in­terior de la Tierra energía. Todas las especies animales cumplen esa misión y al fin y al cabo, el interior del organismo planetario en que vivimos se sostiene precisamente por eso, por las energías cósmicas.
            Pero la humanidad es el órgano más impor­tante de la naturaleza. ¿Por qué es el mas im­portante? Porque tiene tres cerebros: el Inte­lectual, el Emocional y el Motor. El Intelectual está ubicado dentro del cerebro, el Emocional está en el corazón y el Motor está en la parte superior de la espina dorsal; esto hace que sea pues la humanidad, el órgano más importante.
            Puede asimilar determinados tipos de ener­gía y luego transformarlas y retransmitirlas a las capas interiores de la Tierra. Así que, tenemos nosotros que saber que cada ser humano es una maquinita para transformar energía, para eso vive, para eso existe bajo la luz del Sol, es completamente mecánico y estamos regidos por la Luna.
            Libre albedrío propiamente, casi no existe. Imaginen ustedes por un momento un violín dentro de su correspondiente estuche. Apenas si tiene un pequeño e insignificante margen existente, claro, entre el instrumento musical y el estuche. Tal margen establecido les daría una indicación del tipo de libre albedrío que poseemos, sin embargo, es posible para noso­tros ampliar ese pequeño libre albedrío trabajando sobre nosotros mismos, dejando de ser maquinas.
            Nosotros todos, junto con todas las criaturas que viven sobre la Tierra y que constituyen di­jéramos el mundo orgánico somos la maquinaria de este gran organismo llamado Tierra. El péndulo que hace mover este complicado organismo es la Luna.
            La humanidad, partiendo de ese principio, es completamente mecanicista y cada día se torna más y más mecanicista, eso es obvio. Se necesita crear dentro de nosotros mismos una Luna Psicológica, sólo así podríamos dejar de ser mecanicistas.
            Dentro de nosotros, hoy por hoy, lo único que tenemos es un centro de gravedad mecá­nico, tal centro gravita en la personalidad. Obviamente en nuestra personalidad está lo que nos enseñaron, el ejemplo de nuestros ma­yores, de la familia, lo que aprendimos en la escuela, en la calle, en el restaurante, en la cantina etc., todo eso constituye la personalidad, ahí tenemos nuestro centro de gravedad.
            Mientras más brillante sea una personali­dad, mientras más cultivada se encuentre, tan­to más resalta y los demás la respetan. Se res­peta a los grandes plenipotenciarios, a los grandes embajadores, se respeta a los ministros de los gobiernos, se respeta a los archimillonarios, se respeta a las gentes de "alto mundo" por­que tienen brillantísimas personalidades. Llevan entre sus bolsas eso que se llama dinero: algunos poseen fascinante cultura intelectual y esto hace que se tornen más brillantes en apa­riencia.
            De manera pues, que nuestro centro de gravedad, hoy por hoy, está en la personalidad desgraciadamente. Al que no tiene dinero, por ejemplo, no se le respeta. En New York existía un letrero que decía: "¿Quién eres tú?, el dinero habla por ti. Tanto tienes, tanto vales. Si no tienes dinero, consíguelo trabajando y si no lo consigues trabajando, siempre consíguelo". Así pues, ese aviso, ese letrero, existía en New York. No sé si todavía existe, pero existía.
            Así es la humanidad, habiendo dinero pues, se tapan los peores defectos psicológicos, con el dinero se abren todas las puertas del mundo físico. "Poderoso caballero es Don Dinero". ¿Qué quiere decir esto? Que tenemos el centro de gravedad en la personalidad.
            Si una persona no tiene mucho dinero, si es pobre, si vive por ahí en una casita humilde y anda mal vestido, pues todo el mundo lo mira mal y ni lo miran definitivamente, no existe para los poderosos. ¿Por qué? Porque ellos tienen su centro de gravedad muy pequeño, muy débil, ni se les toma en cuenta, esto significa que hay centros de gravedad más fuertes que otros.
            No es lo mismo el centro de gravedad de la personalidad por ejemplo, de un Ford, presidente de los Estados Unidos, que el centro de gravedad que pudiera tener, por ejemplo, un humilde trabajador de pico y pala. Mientras mas fuerte sea el centro de gravedad de la personalidad, más se le respeta, eso es claro; pero ese centro de gravedad es completamen­te mecánico.
            Necesitamos crear un nuevo centro de gravedad, pero no mecánico, sino consciente. ¿Es posible crearlo? Sí, es posible; y si lo creamos pasaríamos del centro de gravedad mecánico al Centro de Gravedad Consciente así porque sí. Hay que trabajar sobre sí mismos.
            Ante todo, debemos distinguir entre la personalidad y la falsa persona­lidad. La personalidad normal de­be existir, claro está que sí, es el vehículo de manifestación que tenemos, pero otra cosa es la falsa personalidad.
            Si queremos crear en nosotros el Centro de Gravedad Consciente, hay que eliminar ante todo de nosotros mismos, los elementos inde­seables del engreimiento, del orgu­llo, de la vanidad, del egoísmo, del amor propio, de los celos, etc. Sólo eliminando esos elementos psicológicos citados, podemos entonces crear en nuestra constitu­ción íntima, es decir, en nuestra Esencia inte­rior, el Centro de Gravedad Consciente, es de­cir, la Luna Psicológica.
            La Luna Psicológica es el Centro de Gravedad Consciente. Quien logre crear dentro de sí mismo una Luna Psicológica, indubitablemente se liberará de las influencias mecánicas de la Luna que gira alrededor de la Tierra. Para liberarnos pues de esa influencia mecanicista que nos viene de allá arriba, de la Luna física, necesitamos crear en sí mismos y dentro de nosotros mismos la Luna Psicológica, es decir, el Centro de Gravedad Consciente, a diferencia del centro de grave­dad mecánico que está ubicado en la persona­lidad.
            El Centro de Gravedad Consciente queda en realidad ubicado en la Esencia, en la Concien­cia, la parte anímica, he ahí la diferencia. Ahora, eliminar los agregados psíquicos del or­gullo, vanidad, engreimiento, celos, ira, amor propio, egoísmo, implica un trabajo bastante serio. Estos agregados obviamente gozan de cierta autoindependencia.
            Podríamos decir que son "criaturas psicoló­gicas" o "gentes psicológicas" existentes en el fondo de nosotros mismos y que controlan a la personalidad. Dentro de tales entidades está embotellada la Esencia, la Conciencia; si queremos desintegrar esos defectos, esos agregados psicológicos necesitamos comprenderlos, y si queremos comprenderlos, debemos primero descubrirlos.
            En la vida práctica nosotros necesitamos vi­vir en estado de alerta percepción, alerta nove­dad, si es que queremos eliminar los agregados psíquicos indeseables que en nuestro interior cargamos.
            En relación con nuestros amigos, en la plaza pública, en el templo, etc., los defectos que llevamos escondidos afloran espontáneamente y si estamos alertas y vigilantes como el vigía en época de guerra, entonces los vemos. Defec­to descubierto debe ser analizado, comprendido totalmente a través de la meditación interior profunda.
            Cuando haya uno comprendido que tiene tal o cual defecto de tipo psicológico, obviamente debe desintegrarlo. Es posible desintegrarlo si apelamos a una fuerza que sea superior a la mente. La mente por sí misma no puede al te­rar fundamentalmente ningún defecto, puede pasarlos de un nivel a otro, puede esconderse de sí misma y de los demás, puede rotularlos con distintos nombres, puede justificarlos o condenarlos, pero nunca erradicarlos de sí misma.
            Para poder eliminar este o aquellos defectos descubiertos necesitamos de un poder que sea superior a la mente. Afortunadamente ese po­der existe, quiero referirme en forma enfática al Kundalini o a la Kundalini, la serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes, ese fuego serpentino anular enroscado en forma de cule­bra dentro del centro magnético del coxis.
            Cuando ese fuego despierta, sube avasalla­doramente a lo largo del Canal Medular Espinal despertando centros, poderes, etc., nos transforma totalmente. No hay duda de que el Advenimiento del Fuego, es el acontecimiento más grandioso que el hombre en la vida pueda tener: a esa serpiente ascendente se le denomi­na Kundalini.
            Si nosotros podemos concentrarnos en esa Víbora Sagrada, le suplicamos que elimine o desintegre el defecto que nosotros en cuestión hemos descubierto, pueden estar ustedes segu­ros que ella así lo hará; aquel agregado que personifica al defecto, será reducido a polva­reda cósmica. Uno puede desintegrar cualquier defecto, ya en meditación profunda, estando solos, o ya cuando se encuentra trabajando en la Novena Esfera; el soltero estando solo, los casados que estén trabajando en la Novena Esfera.
            Incuestionablemente los solteros en sus tra­bajos pueden conseguir eliminar un veinticinco por ciento o un treinta por ciento de la totalidad de ele­mentos indeseables que se cargan en el interior. Los casados pueden eliminar más; obviamente la fuerza eléctrica sexual y con la ayuda de Devi Kundalini Shakti, aniquilar el ciento por ciento de los defectos de tipo psicológico. Así que conviene que reflexio­nes sobre ese punto que es importantísimo.
            Cualquier pareja de casados, gnósticos eso­teristas, en plena cópula química o metafísi­ca, puede invocar a Devi Kundalini y será asistido. Si se le suplicase a la serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes eliminase tal o cual error psicológico, si tal súplica fuese en realidad en plena cópula metafísica, la ayuda no se haría esperar y la desintegración del agregado psíquico en cuestión, sería un hecho concreto, claro y definitivo. Así pues mis ami­gos, conviene que reflexionemos profundamente sobre todas estas cosas.
            Si conseguimos eliminar esos Yoes pesados de 96 Leyes que constituyen la falsa per­sonalidad, crearemos un Centro de Gra­vedad Consciente en el fondo de nuestra Esencia; saldremos pues del estado mecanicista lunar y pasaremos al estado consciente. Empero el paso del centro de gravedad mecánico a Centro de Gravedad Consciente, implica tra­bajos intencionales y padecimientos voluntarios sobre sí mismos, aquí y ahora.
            Les estoy dando las claves, pues, para dejar ­de ser máquinas, porque hoy por hoy, pue­den estar ustedes absolutamente seguros de que sois máquinas. Todas las energías que vienen de los planetas del sistema solar, no podrían entrar en el interior de la Tierra en forma directa, y si entraran pues, incuestionablemente no podrían realizar nada, no podrían realizar ningún proceso orgánico, no podrían sostener la economía del planeta Tierra.
            Para que las ondas vitales, que vienen de los mundos que nos rodean, puedan jugar su papel económico vital en el interior del mun­do, se necesitan canales capaces de transformar tales ondas: esas fuerzas necesitan adaptarse al interior del planeta Tierra. Esas fuerzas ne­cesitan transformarse, acomodarse al interior de nuestro mundo.
            Si esas fuerzas cósmicas que vienen de los mundos, no pasasen por canales de transformación, no cumplirían en el interior del planeta Tierra su misión; obviamente su papel sería nulo. Se necesita que las ondas cósmicas que vienen de todos los planetas de nuestro Sistema Solar de Ors, entren, pasen al interior de la Tierra por sus canales respectivos. Canales hay en el vegetal, canales hay en el animal; no hay duda de que los principales canales están en las máquinas humanas, para eso existen.
            Cuando uno intenta dejar de ser máquina, cuando uno ya no quiere ser máquina, la natu­raleza se opone contra uno. La naturaleza tie­ne dentro de nosotros, dentro de cada uno de sí mismos, tiene elementos, poderes, fuerzas que moviliza para combatirnos, y es que a la naturaleza no le conviene que alguien deje de ser máquina.
            Eso es un atentado contra su economía y dis­pone de poderes formidables para someter al orden a aquellos rebeldes que se han levantado en armas. Esa es la cruda realidad de los hechos. Así pues, no esperamos en modo alguno que ustedes, que me están escuchando van ha dejar de ser maquinistas así porque sí de la noche a la mañana.
            Les he estado observando aquí cuidadosamente, obviamente ustedes están para escucharme y yo estoy para hablarles, pero veo aquí mismo en la exposición como trabaja la naturaleza para tratar de someterlos a ustedes al orden. Algunos de ustedes al escuchar esta plática, si ponen debida atención, verán que han senti­do aburrimiento, hay quienes han bostezado, hay quienes ya quisieran que hubiera terminado esta conferencia, etc. De todo eso se vale la naturaleza, esas son las armas que ella usa para evitar que alguien deje de ser maquinita. Us­tedes son máquinas, puede que no les guste, talvez piensen que yo les estoy insultando, no, palabra que no los estoy insultando; lo que les estoy diciendo a ustedes se lo aplico a toda la humanidad.
            Dejarán de ser máquinas ustedes, el día en que ustedes se levanten en armas contra la na­turaleza, contra el cosmos, contra sí mismos, contra todo y contra todos. Cuando eso sea, pues hay una posibilidad de que dejen de ser máquinas, si es que no sucumben, porque la naturaleza no va a descuidar la guardia así porque sí. Eso es un atentado contra la econo­mía de la naturaleza, eso es obvio.
            Así, lo primero que necesitamos es crear una Luna Psicológica si queremos independizamos de esa Luna pálida que gira alrededor de la Tierra, que nos chupa las energías, que nos ha convertido en criaturas mecánicas. Todos los seres humanos son lunares y se mueven en la atmósfera psicológica de la Luna; eso es tris­te pero verdadero. Si los observamos después de muertos, veremos que son inconscientes, dormidos, parecen sonámbulos. Si se les toca son fríos, son de hielo.
            Me viene a la memoria un caso muy intere­sante, en estos momentos en que estoy platicando con ustedes. En alguna ocasión me hablaron de una montaña donde sucedían cosas insólitas. Quien se atreviera a subir a la cumbre de esa montaña, pues, caía dijéramos privado y daba el "changazo" como decimos. Bueno, decían que alguien se presentaba, que veían un difun­to a la media noche, etc. Total que ningún ha­bitante se atrevía a subir por ahí. Me dije a mí mismo: bueno, esto es un expe­rimento, voy a ver qué es lo que está pasando; total, me resolví a media noche a subir. Cuando llegué a la cumbre, allá, de la montaña me dije: bueno ahora vamos a ver qué es lo que pasa, ¿por qué la gente cae aquí privada y los encuentran al otro día como muertos, tienen que jalarles la lengua y echarles agua y todo eso; a ver, ¿qué está pasando? Bueno, iré a ver qué hay sobre la cumbre.
            Sí, vi un hombre; pasé cerca de él y me quedé mirándolo y no respiraba, estaba de pie; tenía un pantalón así, de color gris, una camisa blanca, pálido, completamente pálido y no respiraba. Este cuate es el que le ha dado el "changazo" a todos. ¡Pues haber venido nada más por esto! Por si las moscas yo me había puesto no una pistola al cinto sino un humilde machetito de trabajador de pico y pala. No tuve necesidad de sacar el machetito aquel, no fue necesario. Lo miraba al hombre, venía pues como sonámbulo; puedo asegurarles que no estaba por ahí drogado ni mucho menos, no, en verdad que de marihuano no tenía nada, pero sí muy pálido. Los pies ligeramente suspendidos en el suelo, es decir, no es­taba del todo posado así firme sobre el piso, sino ligeramente suspendido.
            Bueno, este cuate lo que pasa es que está muerto, este es un difunto materializado aquí físicamente. Me miró pero no me atacó: bue­no; le recé todo lo que sabía, le hice la Conju­ración de los Cuatro, la Conjuración de los Siete, lo bendije y cincuenta mil cosas más, pero él permanecía pues igual; sus ojos eran como los que tienen los sonámbulos y me dije: "este es el difunto que le mete tanto miedo a la pobre gente, vaya, vaya, vaya".
            Bueno, seguí mi camino, no se metió él conmigo, yo tampoco me metí con él, ni siquiera tuve que sacar ese machetito que llevara "por si las moscas", no fue necesario, pero sí vi su estado sonambúlico en los ojos. Así son los difun­tos, después de la muerte andan así como so­námbulos.
            Como en vida nunca se les ocurrió trabajar sobre sí mismos, nunca despertaron la Conciencia, fueron siempre criaturas mecánicas en un ciento por ciento y después de la muerte continúan siendo sonámbulos, son sonámbulos inconscientes. Esto es muy triste, otra cosa es el que se ha creado un Centro de Gravedad Consciente, eso ya es diferente, ya se lo encuentra uno después de muerte totalmente consciente, sabe que murió.
            Resulta que hace poco murió el hermano gnóstico N.N., algunos le conocimos y era amigo de todos, en fin era un buen hermano gnóstico de la Sede Patriarcal. Habíamos pensado mandarlo como Misionero a los Estados Uni­dos. Ya después de muerto, lo notamos estando en meditación; llegó acompañado de otras personas y nos saludó. "¿Qué hubo?... Le dije. ¿Te das cuenta de que ya estás muerto?". "Eso ya lo sé Maestro, ya sé que estoy muerto". "Muy bien, voy a darte las enseñanzas que allá en el mundo físico te daba, te las voy a dar ahora en el mundo astral: te voy a llevar a distintas regiones del universo". "¡Ah, eso sí que me gusta! ¡Eso es lo que yo quiero!" Otros que estaban escuchando dijeron: "Dice el Maestro que te va a dar las enseñanzas aquí en Astral". "¡Pero si eso es lo que yo quiero". Yo le dije: "te las vamos a dar".
            En vida este hombre había eliminado los defectos del engreimiento, de la vanidad, el orgullo, el amor propio, el de la ira, del egoís­mo: es decir, había conseguido este hombre establecer en el fondo de su Conciencia un Centro de Gravedad Consciente. Por eso andaba ahora despierto en el Astral completamente despierto.
            Bueno, continuando hacia adelante amigos, yo creo que construir o fabricar el Centro de Gravedad Consciente tampoco es lo único; se necesita algo más. Si uno quiere, por ejemplo, tener el derecho a vivir en cualquier planeta del Sistema Solar, pues debe ganárselo, para tal efecto necesitaría crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, es decir, crear los Cuerpos Planetarios dentro de sí mismos. ¿Cuáles?
            Uno necesita fabricar el Cuerpo Astral: cuando uno fabrica su Cuerpo Astral sabe que lo tiene. ¿Cómo sabe? Como puede usar las manos, los pies. Pero para fabricar el Cuerpo Astral se necesita forzosamente bajar a la Novena Esfera. ¿Cuál es la Novena Esfera? Bueno, creo que la mayor parte de los que es­tán aquí, ya han estudiado la Gnosis... ¿No? Si hay alguno nuevo, pues no sé, en todo caso tendrán que aprender lo que se va a enseñar.
            La Novena Esfera se corresponde, con el sexo, en el centro de la Tierra. En el centro de la Tierra hay un "Santo Ocho" colocado en forma horizontal, es de oro puro. Allí está el cerebro, corazón y sexo del genio planetario; todas las fuerzas que fluyen en este planeta Tierra están organizadas de acuerdo con el Santo Ocho.
            En el ser humano tenemos cerebro, corazón y sexo; la lucha es terrible: Cerebro contra sexo, sexo contra cerebro, es obvio. Si el sexo vence al cerebro, entonces la estrella de cinco puntas que es el ser humano, cae de cabeza hacia abajo. Pero si somos capaces de transmutar la energía sexual en la Novena Esfera, entonces la estrella de cinco puntas estará en orden, con el ángulo superior hacia arriba y los ángulos in­feriores hacia abajo.
            Por cierto que se nos ha dicho, que cuando una mujer se desposa con un hombre que no le corresponde, que no le pertenece por ley, se conoce porque el día de la boda aparece calva, es decir, no se le ve su cabello, está tan cubierto que lo ha tapado inconscientemente; y cuando un hombre alterna, cuando le es infiel a la es­posa que le ha dado el cielo, aparece una marca, la estrella de cinco puntas invertida resplandece en su entrecejo, pero resplandece fatalmente, es una estrella fatal. Son datos muy intere­santes, muy importantes, que debemos co­nocer.
            Quiero decirles, pues, que si uno transmuta el esperma sagrado, puede darse el lujo de crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Mediante la transmutación del esperma sagrado, que en alquimia se denomina "Azogue o metal bruto", se consigue fabricar el mercurio de la filosofía secreta.
            El mercurio es el alma metálica del esperma sagrado, el mercurio es también la energía sexual. Para poder lograr fabricar mercurio se hace indispensable no eyacular el ens seminis, es decir, la entidad del semen. Incuestionablemente, el deseo refrenado transmutará el esperma sagrado en energía, esa energía es el mercurio de los sabios.
            El mercurio o agua mercurial, es invisible para los ojos físicos, pero perceptible para el sentido de la autoobservación psicológica. In­dubitablemente a ese sentido también se le da el nombre de clarividencia; obviamente el agua mercurial en principio es negra, mas si se refina el Sacramento de la Iglesia de Roma, es decir, el Sacramento de la Iglesia del Amor.***
            Tal agua mercurial o energía sexual pura que ustedes me entiendan, se torna blanca: y se continua refinando el Sacramento de la Iglesia de Roma, si se hace del coito químico o cópula metafísica, una especie de oración, un culto religioso tántrico, entonces aquella agua mercurial se torna amarilla y si se continúa en el trabajo místico, más tarde sucede que aque­lla agua amarilla o mercurio propiamente dicho, recibe el azufre.
            el azufre es el fuego, despierta el fuego sagrado, se libera el azufre dentro de sus cárceles en que está encerrado y ese azufre mezclado con el mercurio forma un remolino de fuerza, que sube por el canal medular espinal. No hay duda de que en ese remolino de fuerzas, hay también sal sublimada. Sal, azufre y mercurio es el VITRIOLO de los Sabios, el azoe que debe subir por la espina dorsal, hasta el cerebro.
            El excedente de ese azoe o VITRIOLO, viene a cristalizar mediante la Ley de las Octavas en una octava superior con la forma maravillosa y extraordinaria del Cuerpo Astral. Cuando alguien posee el Cuerpo Astral, puede viajar con ese cuerpo por todos los planetas del Siste­ma Solar, tiene derecho a viajar fuera del planeta Tierra.
            Mucho más tarde en el tiempo, el azoe, en una segunda octava superior, viene a cristali­zar con la figura del Cuerpo Mental: en el Cuerpo Mental puede aprehender, capturar, toda la sabiduría de la naturaleza. Por último, en una tercera octava, el azoe viene a tomar forma en el Cuerpo Causal.
            Cuando un hombre posee Cuerpo Físico, Cuerpo Astral, el Mental y el Causal, recibe sus principios anímicos y espirituales y se convierte en un Hombre, es un Hombre. Ha crea­do el Sistema Solar dentro de sí mismo, mas todavía no es un Hombre Solar, simplemente es un Hombre, porque tiene sus Cuerpos Exis­tenciales Superiores del Ser y posee además los principios anímicos.
            Si ese Hombre desea progresar aún más, si quiere convertirse en un Hombre Solar, nece­sita forzosamente fabricar el Sol Psicológico dentro de sí mismo, así como para fabricar un Sistema Solar necesitó crear los planetas psi­cológicos del Sistema Solar dentro de sí mismo, representados en los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, así también si quiere conver­tirse en un Hombre Solar, necesitará fabricar el Sol Psicológico dentro de sí mismo, para ha­cerlo necesitará integrarse con el Logos.
            Un códice muy antiguo dice: "Los Dioses crearon a los hombres de madera y después de haberlos creado los fusionaron con la divini­dad", pero luego añade: "No todos los hombres logran fusionarse con la divinidad". Así que los hombres que quieran convertirse en Hombres Solares tienen que fusionarse con la divinidad y solamente podrían convertirse en Hom­bres Solares, los que logren fijar el oro en los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.
            Es posible fijar los átomos del oro en los Cuerpos Existenciales, si se elimina la totali­dad de los elementos indeseables de nuestra psiquis, todos los defectos que poseemos, todos los elementos inhumanos. Logrado eso, los Cuerpos Existenciales se convertirán en ve­hículos de oro de la mejor calidad; hablo bien: de oro, de oro real, verdadero.
            Físicamente hay una prueba para saber si un hombre tiene los Vehículos Existenciales Superiores del Ser, convertidos en cuerpos de oro. La prueba física que hay es la del esper­ma sagrado; el esperma sagrado de un hom­bre cristificado por ejemplo: de un Jesús de Nazaret, o de un Hermes Trismegisto, aunque ustedes no lo crean, es de oro, lleva oro, oro físico. Parecería increíble pero es cierto, iniciados de esa talla, tienen el Exiohehari convertido en oro; pero claro, estoy refiriéndome a Hom­bres como a un Quetzalcóatl, o a un Gautama Sakyamuni, a un Jesucristo, criaturas de esa talla. Claro, yendo más profundo, diríamos que quien ha fabricado sus cuerpos de oro y llega a poseer su esperma en oro, obviamente tiene al Cristo en su interior, al Logos, al Verbo, a la Palabra, a Dios mismo, por lo tanto, una criatura así es inefable, es un Hombre Solar, una Divinidad Solar.
            La historia nos habla de muchas Divinidades Solares en el pasado, gentes que poseían el Cristo. Sus Cuerpos Existenciales Superiores del Ser eran de oro puro: esos son Hombres Solares. Se dice un Hombre Solar a aquel que fabrica al Sol dentro de sí mismo, pero si un hombre común y corriente tiene los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser formados y quiere convertirse en un Hombre Solar, no le queda más remedio que volver a bajar a la No­vena Esfera para fabricar el oro en sus cuer­pos; luego que lo ha fabricado, torna en sí mismo.
            Es que con justa razón dijo Hermes Trisme­gisto: "Sube de la Tierra al Cielo y de nuevo vuelve a bajar y así tendrás los poderes de arriba y los de abajo, penetrarás en toda cosa sutil y vencerás a toda cosa densa". Ahí está la clave de todo poder.
            Y si un Hombre Solar por ejemplo, quiere convertirse en un Hombre Galáctico, ¿qué debería hacer? Obviamente tendría necesidad de fabricar la Galaxia Psicológica, dentro de sí mismo y para hacerlo le tocaría volver a bajar a la Novena Esfera, a trabajar en la fragua encendida de Vulcano, y allí, en esa fragua, fabricaría la Galaxia Psicológica que le daría derecho a vivir en toda la Galaxia, que le per­mitiría tomar cuerpo en la capital de la Ga­laxia que se llama Sirio.
            Alrededor de Sirio giran millones de conste­laciones; se les había dicho que eran trece millo­nes, pero los cálculos últimos dicen que son muchos más millones. Así pues, ¡es enorme esta Galaxia!
            La capital de la luz de toda esta Galaxia es el Gran Sol Central Sirio. Alrededor, por cierto del planeta Sirio gira una luna cinco mil veces más densa que el plomo. Si de Sirio viene toda la energía para los supra cielos de todos los mundos, de los soles de la Galaxia, no hay duda de que de esa luna que gira alrededor de Sirio, cinco mil veces más densa que el plomo más denso, viene la energía para todos las infra infiernos de la Galaxia. ¿Tomar cuerpo en Si­rio? ¡Eso es para Dioses!
            En Sirio no se le da cuerpo sino a los Dioses, y esto quiere decir que los habitantes de Sirio, todos son Dioses. Sus cuerpos son relativamen­te pequeños, no alcanzan ni a un metro de estatura: cuando mucho un metro. Sus cuerpos son delgaditos, tienen todas sus facultades encendidas, abiertas, unidos con su Dios. No han cometido el error que cometemos nosotros aquí en la Tierra de crear ciudades. No sé por qué estos terrícolas tienen esa tendencia a hacinarse en urbes, en pueblos; tienen ese sentido gre­gario tan absurdo, porque en los mundos avan­zados del espacio infinito no se crean ciudades.
            Por ejemplo, en Sirio no hay ciudades, los habitantes han hecho de Sirio una enorme ciu­dad; es decir, allá no hay ciudades, viven en los campos, en las montañas, cada casa tiene su jardín y su huerto donde cultivan los alimen­tos, sus frutos para alimentarse; visten humil­de túnica tejida con rueca casera, usan sandalias de metal: no les gusta destruir los árboles; tienen enormes mares, inmensos; selvas pro­fundas, impenetrables.
            En Sirio está precisamente la Iglesia Tras­cendida que decimos nosotros los Gnósticos; un maravilloso sendero oculto conduce a la Iglesia Trascendida. De lado y lado se ven enormes rosas de uno y dos metros de diámetro: dentro del Templo, reina una frescura deliciosa; las baldosas del Templo son todas de blanco y ne­gro para representar la lucha entre el espíritu y la materia.
            Tienen dos altares para representar la dua­lidad de la existencia. Se reúnen en Sirio cons­tantemente en determinadas épocas, Gurús o Criaturas Inefables de todo el Cosmos, para celebrar eso que nosotros llamamos la Semana Santa, es decir, para revivir el Drama Cósmico. ¡Es precioso Sirio!
            Para tener derecho a tomar cuerpo físico en Sirio, eso sí que no son "enchiladas" de verdad. Es muy difícil; tiene que convertirse en Hombre Galáctico. Para conververtirse en un Hombre Galáctico, tiene que bajar a los mun­dos infiernos, trabajar en la Forja de los Cíclopes, a crear precisamente las características psicológicas de la Galaxia.
            Si las crea, se gana el derecho pues, a tomar cuerpo en Sirio. Nunca por decirles se aguarda: si ustedes quieren seguir, yo les estoy mostrando el camino, no sé si ustedes van a querer recorrer este camino.
            Muy bien, pero las gentes se entusiasman por un momento y después ya no les interesa. Yo digo que me gustaría verlos a todos ustedes allá, encontrármelos allá; francamente que me gozaría encontrármelos.
            Les estoy hablando a ustedes de lo que he verificado por mí mismo en mis viajes astra­les hasta Sirio. ¡Pero no me han dejado pasar más allá de Sirio, eso si no! Siempre me regre­san para aquí, porque para poder pasar más allá de Sirio, es decir, para podernos salir de esta Galaxia, se necesita forzosamente crear dentro de mí mismo el Infinito este, el que yo llamaría "Infinito de Einstein", un Infinito Psicológico.
            Si un hombre por ejemplo galáctico, desea ganar el derecho de poder vivir en cualquier Sol que existe, el derecho de viajar por todo este Infinito, el derecho a salirse de esta Gala­xia, pues tiene que bajar a la Novena Esfera nuevamente, otra vez, bajar a los Mundos In­fiernos por un tiempo, trabajar allá con el Demonio a fabricarse los cuerpos, que le permi­tan entrar en el infinito.
            Crear dentro de sí mismos un Infinito Psicológico, con atributos y cualidades psicológicas, y cualquier creación, sea la que sea, pues hay que hacerla con el sexo. Tie­nen ustedes una clave para el desarrollo de la totalidad psicológica, necesitó del sexo para que saliera.
            Así que si quiere crear un infinito Psicológico dentro de sí mismo, tendrá que bajar a la forja de los Cíclopes para crear el In­finito Psicológico. Al crear el tal infi­nito Psicológico, se ganará obviamente el dere­cho a salirse de la Galaxia y a vivir en cualquier Galaxia y a viajar por todas las Galaxias de este Infinito.
            Uno no podría en realidad de verdad, repi­to, uno no podría salirse de esta Galaxia y vi­vir en cualquier mundo de este Infinito, si no creara dentro de sí mismo, dentro de su psi­quis, un Infinito Psicológico; y si se ha ganado ese derecho, se libera de la Galaxia y se con­vierte en Hombre del Infinito.
            Al llegar a estas alturas se abren dos cami­nos ante nosotros: o se une con el Eterno Padre Cósmico Comun, la infinitud que todo lo sustenta, o se resuelve a pasar a otro Infinito para convertirse en un habitante del Cosmos Infinito, siguiendo el camino de los Cosmocratores.
            Si así es, le tocaría volver a bajar otra vez a la Forja de los Cíclopes, a crear dentro de sí mismos las cualidades y poderes que le permi­tan entrar al próximo Infinito, hablando en el lenguaje de la Pistis Sophia diría: "a otro Firmamento". Al fin y al cabo uno no decide, el que decide es el Anciano de los Días.
            Si uno quiere tomar la decisión por su cuen­ta, pues está mal, el que manda es el Viejo de los Siglos: Yo me absorbería entre el seno del Eterno Padre Cósmico Co­mun, sí, así pensaría yo, pero no se que diría el Viejo de los Siglos. Así que en reali­dad de verdad, yo no podría decidir esto. Sería éL, no yo.
            Conclusión: para poder avanzar en este ca­mino, no queda más remedio que bajar a los Mundos Infiernos a trabajar en la Forja de los Cíclopes, en el sexo.

SAMAEL AUN WEOR

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