viernes, 6 de octubre de 2017

PISTIS SOPHIA CAPITULO 131 De la Luz de las Almas y el dragón de las tinieblas exteriores


María continuó diciendo: Mi Señor, el dragón de las tinieblas exteriores ¿Viene al mundo o no?

María, infatigable, sigue preguntando, y ahora quiere conocer si es que el dragón de las tinieblas exteriores encarna en el mundo, o no.

El Salvador respondió diciendo a María: Cuando la Luz del Sol sale sobre el mundo, cubre las tinieblas del dragón; pero si el Sol está debajo del mundo, entonces las tinieblas del dragón están como velando el Sol, y el hálito de las tinieblas cae sobre el mundo en forma de humo en la noche, es decir, que si el Sol recogiera en sí mismo sus rayos, en verdad que el mundo no podría soportar las tinieblas del dragón en ninguna forma, de otro modo el mundo sería disuelto e iría a su ruina total.


En verdad, el dominio de las tinieblas en el mundo que vivimos es tal, que si el Kristo Cósmico recogiera en su seno las manifestaciones que de sí se hallan en los Rayos de la Creación, el materialismo sería absolutamente insoportable, determinando la ruina y disolución hasta de la propia naturaleza física de los universos; por ello es que se torna majestuoso el advenimiento triunfal de un Luminoso Ser que halló cuerpo digno de merecerlo tridimensionalmente, teniendo la potestad de los Cielos para apabullar al terrible dragón negro que es Manmón; en cambio, cuán lamentable resulta comprobar que la mayoría de aspirantes debe reprimir su luminosidad ante el nauseabundo influjo de las tinieblas que expelen sus pestilentes humores infra-psíquicos en el pernicioso reino de la oscuridad, donde gobierna el descarado utilitarismo a la par de un desalmado ateísmo.

Cuando el Salvador dijo esto, María continuó diciendo al Salvador: Mi Señor, aún debo preguntaros y no puedo contenerme; por tanto, decidnos: ¿Quién compele al hombre a pecar?

Escuchando María lo que el Salvador acaba de referir, no puede reprimir su angustia, por lo que inmediatamente consulta a Jeú Mikael, quién en definitiva es que impulsa a la humanidad a infringir la Ley.
Y el Salvador respondió a María: Son los regidores del destino quienes compelen al hombre a pecar.

El Adorable responde resueltamente a María, que son los regidores del destino que compelen al hombre a pecar.

Y María respondió diciendo al Salvador: Mi Señor, pero es seguro que los regidores no descienden al mundo cuando compelen al hombre a pecar?

María pregunta al Salvador, pues quiere saber si los regidores del destino también descienden al mundo material para inducir al pecado a los desprevenidos humanos.

2.- De la copa del olvido

El Salvador respondió diciendo a María: No bajan al mundo en esa forma. Pero los regidores del destino cuando un alma antigua está a punto de pasar a través de ellos, entonces los regidores del destino que está en la cabeza de los eones, que es la región conocida como el reino de Adamas, en la cual está la región que está en la cara de la Virgen de Luz, los regidores de la región de esa cabeza le dan al alma antigua una copa de olvido hecha con las semillas de todas las perversidades, llena con todos los diferentes deseos y todos los olvidos. E inmediatamente cuando esa alma bebe de la copa, olvida todas las regiones que ha visitado y todos los castigos por los cuales ha viajado. Y esa copa del agua de olvido se convierte en un cuerpo fuera del alma, que se parece al alma en todas sus figuras y actúa como ella, y es llamada el ego.

Y el Adorable le respondió a María diciendo que los regidores no actúan de esa manera. Lo que sucede es que cuando un alma que ya ha transitado muchas existencias en la materia y debido a lo cual ha inundado su psiquis de vicios y transgresiones, al ocurrir el desencarne debe recorrer vívidamente en el Juicio sus andanzas por los eones, y al llegar a su cúspide que es donde se halla el reino del lujurioso Adamas, y a la vez es de donde surge o se manifiesta positivamente el Poder de la Virgen interior ( No es por casualidad que a esta región de la anatomía humana se la denomina Sacro) los jerarcas del destino introducen en esa alma antigua la suma de sus correspondientes pecados, mismos que por el vicio fornicario devaluador de la Consciencia y la memoria cósmica, se constituyen en un semillero de perversidades, ambiciones y egoísmos, amén de provocar la completa ignorancia de la Ciencia Casta. Cuando el alma desencarnada bebe las consecuencias de sus transgresiones, olvida todo cuanto ha visto y oído, así como los castigos padecidos.

Mucha atención con lo que se devela enseguida, pues es de vital importancia para el Iniciado que en verdad anhele la Liberación, obtener su plena comprensión: El furor de la copa de Adamas, que es la misma fornicación, constituye el agua del olvido, convertida en una naturaleza paralela al alma, la misma que pareciéndosele y actuando como si fuera ella, no es más que su temible antítesis, un intruso que se parapeta en la infra-psiquis, y que indistintamente es llamado ego, mí mismo, defecto, pecado, etc. Cuanto más tarde el Iniciado en extirpar los agobiantes yoes que en su psiquis carga, será más trágica y calamitosa la existencia que experimente.



 A.Z.F, V.M.K EL TAWA MANU

No hay comentarios:

Publicar un comentario