martes, 6 de febrero de 2018

ROSA ESOTÈRICA Cap 8 y Cap 9


TU REGLA
Como el Santo Ermitaño o como el Monje que acaba de abandonar esa vida del Mundo por la que anduvo a pasos perdidos entre tantas voces, entre tanto tumulto, donde el odio, la envidia, la lujuria hicieron presa en su propia carne y se recoge para escuchar su propia Voz, su íntimo latido, en la soledad de un Santuario, así tú, Lector querido, debes recogerte cada día en la intimidad de tu propio Templo.
Mira. En la cúspide de nuestro cerebro, hay una prominencia ósea que la Ciencia oficial llama la Epífisis. Nosotros le damos, más bien, el nombre de Glándula Pineal u ojo atrofiado porque es un lugar, a modo de ojo, por donde una Humanidad pasada hizo uso de ese sentido de que antes te hablé y que más tarde la caída en la culpa fue extinguiendo para que los hombres no vieran más allá de un límite adecuado.

Pues bien. Podemos decir que ése es un aparato radio-fisiológico, mediante el cual emitimos  nuestras  ondas  de  pensamiento  que  súbitamente  recoge  un  dispositivo  que también llevamos, o antena receptiva que es nuestro plexo solar.
Ya  ves  como  nosotros  mismos  podemos  emitir  y  recibir  a  un  tiempo  nuestras propias ondas y con este ir y venir, hecho con firme voluntad, podemos así mismos convencernos y ordenarnos cuanto debemos hacer para mayor gloria de Dios en nosotros.
Recogido ya en tu Santuario interior, pon toda tu fe, y repítete estos doce principios. Si los practicas, si con la práctica los perfeccionas, ellos te llevarán desde tu propia tierra al cielo de tu alma.
(Habla en soliloquio y di en silencio como una oración):

1°)         Yo emito constantemente pensamientos de paz, de amor, de armonía, de bondad y de benevolencia a todos mis hermanos en la Humanidad.
2°)         Yo  deseo  a  todos  los  hombres  la  luz  de  la  Sabiduría  y  amplitud  de conocimientos para que sean UNO criterio y razón y la bondad, la belleza y el poder se realicen para que nadie sufra.
3°)         Yo he de recordar cada día, que todos somos hermanos. Hijos de un Padre y de una Madre espirituales. Hechos de la misma tierra y que todos respiramos las mismas sustancias cósmicas.
4°)         Yo debo ajustar todos mis actos, desde ahora, a las normas de Sabiduría, Fuerza y Belleza. De este modo seré un miembro útil para mi familia y un ente justo dentro de la Sociedad.
5°)         Yo quiero tener como principio el no permitir que otro haga un trabajo por mí que yo mismo pueda ejecutar. No aceptar un sacrificio de tiempo ni de dinero sin haber antes ofrecido su equivalencia, estando dispuesto a cancelar karma y no a crearlo nunca de este modo. Y aunque debo conquistar fortuna material, jamás he de hacerlo obteniendo ventajas ni con el perjuicio de mis semejantes.
6°)         Lo he de presentarme en todo instante, pleno de alegría, satisfecho, justo y puntual. Que la onda que me envuelva sea de armonía pura y que si alguien me ofrenda un sacrificio que yo no haya solicitado, reciba de mí un agradecimiento eterno.
7°)         Yo quiero ser un instrumento de Dios, su propio vehículo, y poner todo mi saber, toda mi capacidad y todas mis fuerzas, a la disposición de los demás, de los que yo formo una parte integral, para hacer obra práctica en armonía con la Fraternidad Universal…
8°)         Yo  necesito  tomar  en  consideración  los  derechos  de  los  demás  para respetarlos y ayudar a que los respeten. Sin embargo, antes de exigir mis derechos,  cumpliré  con  mis  deberes.  Los  primeros  me  llegarán  sin exigencias, como justo salario.
9°)         Yo deberé mantenerme firme dentro de cualquier circunstancia, aunque sea en mi contra, con tal de sostener la VERDAD y combatir por ella cuanto me sea posible para que resplandezca sobre la Falsedad y la Mentira.
10°)      Yo ansío mirar al dinero como un medio y no como un fin. Si algo tengo, jamás   me   sentiré   dueño,   sino   como   simple   Administrador   de   la Colectividad.
11°)     Yo prefiero ser siempre el que ofrenda y nunca el que recibe un beneficio.
Para ello, estudiaré, aprenderé, trabajaré, conquistaré medios, dentro de estas normas, y cuidaré mi salud para tener éxito.
12°)      Yo quiero trabajar para los demás, con los demás y en armonía con todos y, sobre todo, con Dios mismo cuya manifestación está en mí y representa mi Ego Interno.

ASI FLORECERÁN TUS ROSAS
Busca lo Esencial.
¿Sabes tú qué es lo esencial, Lector querido?. Escucha…
Todas las cosas de la Naturaleza, todo cuanto ves y no ves, todas las formas cristalizadas y aun aquellos que tu pobre retina no alcanza a divisar, tienen un punto esencial, una sustancia íntima, un espíritu alado, inconsútil, por el que viven y se desenvuelven.
Todo lo demás es secundario, accesorio. No inútil, porque la inutilidad no existe dentro de la magna Obra del Universo. Son medios, vehículos, portadores si se quiere lo esencial.  El  medio  es  perecedero.  Pertenece  a  nuestra  tierra.  Lo  esencial  es  eterno. Pertenece al cielo de nuestro Espíritu.
Busca, por lo tanto, lo Esencial.
Si para ello aceptas estas siete reglas, apréndetelas y practícalas. Tu Cruz se hará más llevadera y la Rosa le prestará su sagrado perfume.

1a.         Lleva en todo tus actos, una meta. En todas las cosas, un fin. Que éstos sean el de descubrir Lo Esencial. Clava toda su atención en ello y toma por armas lo útil, lo noble, lo bueno, lo bello, para conseguirlo, y desdeña todos los obstáculos que se interpongan.

Así florecerán las Rosas sobre tu Cruz.

2a.         Alégrate. Que el contento y la Alegría, rebosen por todos los poros de tu Alma hasta por las más mínimas impresiones, te colme n de íntimo placer. Su esencia es divina y Dios está en todo lo existente y es forzoso percibir Lo Esencial aun en el más diminuto y pequeño organismo.

Así florecerán las Rosas sobre tu Cruz.

3a.         Aprende a respetar la opinión sincera de los demás. Si hallas error con cordura, con sensatez, con respeto, hazles ver la tuya más autorizada, pero nunca los desaires. Lo Esencial, lo Divino, habla también por los demás hombres y sólo es cuestión de evolución que se acerquen más o menos a la Verdad.

Así florecerán las Rosas sobre tu Cruz.

4a.       Sal diariamente al aire libre y admira la Naturaleza. Alégrate y regocíjate del
Sol, del Cielo, del Ambiente, de las Flores, del mísero gusanito que se arrastra a flor de tierra. Observa que en todo ello existe la Divinidad y en todo aliento Lo Esencial.

Así florecerán las Rosas sobre tu Cruz.

5a.         Sé fiel para tus amigos y así tendrás amigos fieles, porque dentro de ellos estás tú. Aunque eres una Entidad separada y aislada, no eres más que una expansión de lo Divino. Medítalo, compréndelo, ajusta tu comportamiento a esto mismo y busca allí Lo Esencial.

Así florecerán las Rosas sobre tu Cruz.

6a.         Relaciónate con todos, pero debes preferir aquellos que sepan más que tú, para extraer de ellos la sustancia de lo que han aprendido. Entonces los conocerás y los amarás y tu observación te hará ver, que son como tú, pero que Lo Esencial, lo Divino, es lo que saben… y no sabes tú.

7a.         Concéntrate todos los días. Estudia si tu atención se ha detenido en las cosas accesorias, en las secundarias. Haz siempre un examen de conciencia y respóndete a ti mismo. Si no pudiste estar atento a Lo Esencial, cuida de enmendarte para buscar todos los días esa esencia divina que bulle en todo lo existente porque así progresarás y serás feliz y así las Rosas florecerán sobre tu Cruz.

KRUMM HELLER

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